Estaba jodido: sida, cáncer, chupe, camerusa, etc... en algún momento iba a reventar (tenía 46 años).
Un tipo raro. Es de esas personas que aún no logro decifrar... no sé si me cae bien o mal. Si me guiara por el refrán "Dime con quien andas y te diré quien eres" supongo que me caería bien, ya que varios personajes del medio a los cuales respeto y estimo, demostraban mucho aprecio (y en algunos casos admiración) por nuestro compatriota Fernando Peña (ej: Sebastián Wainraich, Jorge Lanata, Matías Martin, etc.)
Lamentablemente, no tengo la oportunidad de conocerlo en profundidad por su actividad (nunca lo escuché en radio, por ejemplo). Lo concibo como un tipo muy inteligente, un gran actor, una voz espectacular... pero por otro lado, a veces me daba la sensación de que permanentemente buscaba montar un circo trucho en sus declaraciones (siempre trasgresoras) para llamar la atención, lo cual me daba lugar a sospechas sobre la autenticidad de sus palabras.
Me acuerdo cuando lo vi en Vidas, el programa de TV conducido por Facundo Ponce de León. Me resultó interesante, sin dudas. Un tipo extraño, una vida por demás excéntrica. Muchas reflexiones que hizo me hicieron tener una percepción de las realidades (en plural) algo distintas, y eso siempre es enriquecedor. También contó cosas como que se había contagiado el bicho por gusto: tenía una pareja (hombre, por supuesto) con VIH y antes de consumar el acto sexual fue advertido del riesgo de contagio; aún así decidió proseguir sin tener en cuenta ningún método de prevención porque lo amaba.
No hace mucho sacó un libro cuya carátula se puede apreciar acá arriba. Viene con un CD, yo lo bajé pero nunca lo escuché. Se llama "Gracias por volar conmigo" (perdón por subestimarlos, sé que lo pueden ver ustedes mismos) y relata sus experiencias trabajando como azafata/o.
(Algo que no tiene nada que ver: estoy leyendo el nuevo libro de Gonzalo Cammarota "Manual del perfecto votante", y en un capítulo en que describe brevemente algunos personajes de la escena política uruguaya, hace una gran comparación: "Desde que asumió su cargo, Daisy Tourné ha demostrado ser la Fernando Peña de la política uruguaya: una provocadora". Bueno, para ver los argumentos en detalle lean el libro).
En fin, se fue la loca Peña. Tal vez las repercusiones mediáticas de su deceso me permitan formar una opinión más concisa sobre este controversial personaje, y así (quizás) podré comenzar a apreciarlo después de su muerte, cumpliendo una vez más con esa injusta ley que rige la vida de varios genios inentendidos.